Cuando aplicar el refuerzo en el entreno animal

¿Quieres saber cual es el mejor momento para aplicar un refuerzo positivo en una sesión de entreno animal?.

Tiene que quedar bien claro que hay que tener especial cuidado de cuando debe producirse el refuerzo, justo cuando ocurre la acción que queremos modificar. Llegando a ser más importante la información que transmitimos a través del refuerzo que el refuerzo en si mismo.

La mayor parte de los problemas que tienen los entrenadores que he conocido o adiestradores caninos que están empezando, es que han aplicado un reforzamiento de manera tardía. Por eso siempre que algo no este saliendo como esperamos, preguntémonos, ¿en que instante estoy reforzando? y si lo estoy haciendo a tiempo o demasiado tarde. Estando en diferentes zoológicos, en delfinarios o con pinnípedos, cuando alguno de los entrenadores más novatos (con todo mi cariño) estaba entrenando algún ejercicio, los veteranos miraban desde fuera para poder corregir una vez terminado el entreno con el animal, y puedo decir que principalmente se corregía al entrenador el tema de los pitos (clicker para otros animales) a tiempo o no. También resulta muy ilustrador estar presente cuando los entrenadores con más experiencia realizaban una sesión de entreno, porque son realmente instructivas de cara a los que están empezando a entrenar, cada entreno de un compañero es una gran lección magistral que no debemos desaprovechar, ni los nuevos ni los que lleven más tiempo trabajando con dichos animales.

Quiero volver a insistir en que el retraso en la aplicación del refuerzo puede resultar realmente nocivo en el proceso.

Tampoco es beneficioso presentar el refuerzo demasiado temprano, puede ser contraproducente para el proceso educativo y para el ejercicio que queremos conseguir en ese momento. A esto se le llama soborno y con animales no suele funcionar muy bien, es decir, pretender que un animal nos siga o realice un comportamiento por que le estamos enseñando la comida. Es importante que nunca NUNCA el sujeto vea el refuerzo en una sesión de entreno. Aunque como ya veréis los animales “no son tontos” y saben quien tiene el cubo con pescado, la comida o los refuerzos.

Quisiera poner un ejemplo de cuando nos adelantamos a la hora de reforzar sin que la acción haya terminado. Imaginemos que empezamos a felicitar a un amigo antes de conseguir el logro de hacer algo que no le gusta, con palabras como “‘¡¡Ya casi lo tienes!!”, “¡Vas bien!, “¡sigue así!”, en ese momento aunque lo hagamos con toda nuestra mejor intención, lo que estamos haciendo es reforzar el intento, no el resultado. Evidentemente en casos en lo que queremos es que la persona comience a adquirir el hábito de realizar una acción, tenemos que reforzar justo el hecho de que se ponga por lo menos intentarla, pero esto es una caso muy particular. Lo más efectivo es estallar en alagos y felicitaciones una vez logrado el objetivo y ¿Porqué no, celebrarlo oficialmente?

Podéis ver de manera muy cómica un ejemplo de lo que hablo en el siguiente video. (A partir del minuto 1:40)

 

En otro post hablare de el estudio previo que se debe realizar a la hora de querer obtener un comportamiento de un animal y las secciones en que debemos de dividir los entrenos para poder así llegar poco a poco a adquirir pequeñas metas que juntas sumen el objetivo final

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